Para mí, el partido más grande de cada año es la Final de Copa del Rey. Es una verdadera fiesta del fútbol, siempre. El único partido en el que la mitad de cada estadio la ocupan por igual aficionados de ambos equipos y en el que sí o sí hay un ganador y una celebración enorme, tanto a pie de césped como en las gradas al terminar.

Pero este año no ha podido ser esa gran fiesta del fútbol español que estamos acostumbrados a ver. Todos sabéis que debido a la pandemia la edición de Copa de 2020 tuvo que retrasarse un año buscando así conseguir tener público en las gradas, pero tampoco en este 2021 hemos conseguido que los fans ocupen sus asientos por las limitaciones marcadas por sanidad y eso le resta emoción y color a cualquier final que se juegue si público.

Pero, si somos positivos, hemos podido disfrutar de un doblete histórico al vivir dos Finales de Copa en apenas dos semanas: la de la temporada 2019-2020, con Real Sociedad y Athletic de Bilbao en una final inédita hasta la fecha y la de la presente temporada 2020-2021, con Athletic de Bilbao y F.C. Barcelona en la gran final.

Como os decía al principio, para mí la Final de Copa es el gran evento deportivo nacional y le tengo un especial cariño porque ya he tenido la suerte de trabajar en 10 Finales de Copa del Rey. Y eso supone haber vivido ya muchos momentos históricos e icónicos de nuestro fútbol.

Recuerdo que la primera final que me tocó cubrir como fotógrafo fue en Mestalla, en 2011: todo un Barcelona vs Real Madrid, o lo que era lo mismo en aquella época, un Guardiola versus Mourinho. Recordad el morbo que eso suponía, era tremendo. La de portadas de periódicos, horas de radio y debates en los bares que nos regaló el duelo de entrenadores con más ego de La Liga, ¿Verdad?

Aquel partido lo ganaría el Real Madrid, con un cabezazo inapelable de Cristiano Ronaldo en la prórroga. Mou había vencido a Pep.

De aquella final guardo en la retina el momento en el que el capitán del Real Madrid, Iker Casillas, levantó la copa ayudado por el Rey Juan Carlos I.

En 2013 el duelo fue entre equipos de la capital, y la final se disputó en el estadio Santiago Bernabéu. Era raro ver el feudo madridista con tantos atléticos en las gradas. La magia de la final lo hizo posible.

Con 1-1 en el marcador se llegó a la prórroga, y fue ahí donde saltó la sorpresa. Joao Miranda, en el minuto 98 conectó un fuerte cabezazo y logró deshacer las tablas en favor del Atlético de Madrid, lo que supuso finalmente el título para los colchoneros. Fue sin duda el gol más importante en la carrera de este defensa brasileño y yo tuve la suerte de vivir el momento del gol justamente en la portería donde se produjo y captar y sentir la alegría de ese momento.

Pero esa no fue la única foto que me llevé para siempre de ese partido. Antes de finalizar las celebraciones en el césped me fijé en Tiago, el centrocampista portugués paseaba con una bandera del Atlético de Madrid mientras su hijo pequeño con una mini replica de la copa en la mano observaba a su padre con admiración. Fue un momento precioso de esa celebración.

Llegó 2014 y con él otra final esperada, otro gran FC.Barcelona Vs Real Madrid, marcado en esta ocasión por la ausencia en las filas madridistas de su gran estrella mediática, Cristiano Ronaldo.

Mestalla es un estadio ideal para la Final de Copa y de nuevo lo habían elegido para que se disputará en él un nuevo clásico copero. Se trabaja bien, tiene accesos cómodos y rápidos y la ciudad de Valencia y su gente siempre se vuelca con este tipo de partidos.

El ambiente previo fue espectacular y los alrededores del estadio pronto se llenaron de color y de fiesta. Un ambiente como ese es ideal para cualquier fotoperiodista.

Elegí el lado blaugrana para colocar mi silla y hacerme con mi espacio personal de trabajo. Pensé que los de Pep tenían ganas de revancha por la final perdida en  2011 y que ese lado del estadio me traería suerte para sacar las mejores fotos posibles. Y efectivamente, me trajo la suerte que esperaba. El gol definitivo que le daba el triunfo al Real Madrid por 2-1 se marcó justo en la portería donde yo estaba situado. Tuve el privilegio de ver la arrancada de Bale, el sprint mítico con Bartra y el mano a mano contra Pinto que finalmente terminó en gol

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll Up