Nuestra invitada de hoy es la actual número 1 del ranking mundial. Es quinto dan, campeona del mundo, campeona de Europa y campeona de España. Es Premio Nacional del Deporte y está considerada la mejor karateka de la historia en la categoría de katas. Además, tiene un récord Guinness con más de 35 medallas consecutivas ganadas y este año se enfrenta a uno de sus mayores retos: Los Juegos Olímpicos. Hoy tenemos en IconicSport.es a Sandra Sánchez:

¿Qué tal está siendo tu preparación de cara a los juegos?

Pues supongo que igual que la vida de todo el mundo, ¡Una montaña rusa! Estamos viviendo tantas cosas en este último tiempo que no es una preparación normal. Hemos tenido que adaptar y cambiar muchas cosas de nuestra planificación, pero al mismo tiempo con la ilusión y las ganas de que los Juegos por fin lleguen. Eso también significará que el mundo está un poquito mejor.

¿Crees que finalmente se van a poder celebrar este año?

Sí, yo confío plenamente en que sí. Además, creo que si deseas algo con todo tu corazón, el universo conspira para que se realice. Creo que serán diferentes y que habrá muchísimas medidas de seguridad. No serán unos juegos como conocemos, pero sí, confío en que en que podamos competir y podamos realizarlos.

¿Te has visualizado ganando el oro?

Yo entreno para hacer mi mejor karate y que eso valga una medalla olímpica. Sueño muchas veces con esa final y con esa sensación que uno vive cuando sale el resultado. Y disfrutar de esos dos – tres segundos hasta que eres consciente de que tu sueño se puede hacer realidad. Pero para eso hay que trabajar todos los días aquí, en el tatami, y entrenar para para que el sueño se cumpla.

Nos comentabas que habéis tenido que adaptar los entrenamientos debido a las nuevas normativas, ¿Qué está siendo diferente, la mascarilla a la hora de entrenar es obligatoria?

Sí, es obligatorio entrenar con la mascarilla puesta. La verdad que es duro. Al principio era un poco la novedad y parecía que bien, pero son 6-7 horas diarias de entrenamiento y a veces se hace duro. Pero, por otro lado, también pensamos que es bueno para nuestros compañeros y la situación es así. Como deportistas nos adaptamos a todo y tratamos de superarlo.

¿Te llegó a afectar mentalmente todos esos rumores de aplazamiento de los Juegos y su posterior cancelación?

Sí, claro, yo soy súper positiva, pero también tengo mi corazoncito. Y claro, todas esas noticias que llegaban, que si los juegos se cancelaban, que si no se cancelaban…porque el karate no va a estar en 2024 y teníamos miedo.

Cada vez que hablaban de cancelación y de que no habría juegos hasta 2024, yo pensaba en qué pasaría con el karate, si volvería a tener una oportunidad o no. Después se habló de 2022. Piensas dos años más, uf… pero al final como se quedó en tan solo un año de aplazamiento, pues todo lo transformé en algo positivo. Dije que un año se pasa súper pronto, que ganaba un año para prepararme mejor y traté de verlo como algo bueno,

¿Qué pasará con los Juegos Olímpicos de París 2024, crees que estará el Kárate como disciplina olímpica?

De momento el kárate lo han sacado del programa olímpico. No estará en 2024. Ojalá que eso cambiara porque creo que la decisión no es deportiva. Como deporte nos merecemos estar. Creo que es algo más político y son decisiones de despacho.

Especialmente político, ¿Verdad?

Yo creo que sí. Esto es como una pirámide, la información que nos llega siempre es un 1% de lo que realmente pasará en esos despachos. Pero creo que como deporte reunimos todos los requisitos para para estar dentro.

Decías que te preparas mucho físicamente (6-7 horas diarias) pero tan importante como el físico es la preparación mental, ¿Verdad?, ¿Cómo trabajas esta preparación tan específica?

A mí me costó muchísimo llegar a la selección nacional. Entré en el equipo nacional con 32-33 años y empecé a competir con siete o con ocho. O sea, que me pasé toda la vida intentando conseguir algo que no llegaba. Pero entonces, llegó y para mí fue algo tan bonito que cada día que me levanto sé que estoy cumpliendo un sueño y eso renueva la motivación. Diariamente los entrenamientos son duros, pero también son como retos que trato de cumplir. El entrenador me dice: a ver si puede saltar hasta aquí y yo voy y lo hago. Para mí es como algo divertido dentro de su provecho. Después, cuando compito, cuando entreno y analizo un vídeo de manera  técnica de los kata que hago, siempre, siempre, siempre me veo fallos.

Incluso viendo la final del Mundial, me vi fallos y siempre tengo cosas que corregir. Entonces quiero llegar al día siguiente al entrenamiento para poder mejorar y tratar de llegar al siguiente campeonato y hacerlo mejor de lo que lo hice la última vez. Siempre tienes que superarte y no te cansas de tratar de mejorar.

La verdad es que hacemos muchísimo trabajo en los entrenamientos para que nuestra mente no nos condicione y no nos mande mensajes negativos cuando estemos bajo presión. Antes de los campeonatos trabajamos mucho en el tatami diariamente esas situaciones para que cuando esa situación llegue nuestra cabeza esté lo más habituada posible y sepa gestionar ese sentimiento. Nunca es 100 por cien igual que en una competición, pero cuántas más veces has simulado eso, más se asemeja a esos sentimientos y los puedes controlar. Al final también es como un examen. Cuanto más entrenas y más te preparas, más confianza tienes en el día de la competición. Y entrenamos tanto que yo cuando llego quiero sacar eso que estaba entrenando y que estaba preparando. Los nervios existen, son esas maripositas en el estómago. Pero aprendes a gestionarlo y a convivir con ellas.

¿Qué manías o supersticiones tienes antes o durante las competiciones?

Siempre pienso que la suerte se forja en el día a día, en los entrenamientos. Pero sí, llevo en la mochila una Bola de Dragón, pero no para que me traiga suerte, porque ya te digo, creo que la suerte se trabaja todos los días, es como algo que me une a mi hermano, me une a la familia. Es como una manera de tener algo que te da una energía positiva que me ve, me transmite un sentimiento bueno y eso me hace también salir al tatami con ese plus de ganas, de felicidad y de energía positiva.

¿Cómo consigues soportar no ya solo la carga física, también la presión emocional y de estrés por ser siempre la mejor?

A ver, es que eso va unido también a lo que hablaba de que he estado tantos años en el otro lado donde no se me daba esa oportunidad, donde la gente no creía que yo pudiera llegar o que pudiera estar donde estoy, que ahora que la gente sí cree que puedo ganar lo veo como algo bueno.

Yo siempre confiaba en que mi karate era lo suficientemente bueno como para ganar una medalla. La sensación que tengo es que te lo tienes que ganar todo desde cero, ya no te vale haber ganado el campeonato anterior para ganar el siguiente. O sea, tienes que volver a salir al tatami y volver a ganar. Hay que ir paso a paso y gestionar eso lo mejor posible.

¿Quiénes han sido tus referentes deportivos?

No he sido de tener alguien que diga yo quiero ser como esta persona. He seguido a todo el mundo dentro del karate que lo hace bien y he tratado de sacar o aprender o absorber lo mejor de cada uno. Incluso en pequeñas cosas, pequeños detalles, en un solo movimiento, en un gesto.

Yo practiqué Karate de pequeño y recuerdo cómo me marcaron los valores del karate: la formación, la rectitud, el esfuerzo, la constancia, el respeto a los demás… ¿Crees que esos valores se podrían trasladar a otros deportes?

Creo que al final todos los deporte o la mayoría de ellos tienen implícitos estos valores.. Quizá alguno se ha ido perdiendo por el camino dentro de la competitividad, pero yo creo que en la base esos valores existen y que el deporte lo que hace es ponerte muchas situaciones donde poder desarrollar esos valores, ya sea a través del compañerismo, del juego limpio de en cada entrenamiento, saber respetar a cada uno de los compañeros, tratar de ayudar, de hacer mejorar a todos los que tienes a tu lado… El respeto por los rivales, que no llamo rivales, son compañeros de competición, ya que al final te ayudan también a mejorar. Yo creo que es verdad que las artes marciales, por su tradición, guardan mucho más esa transmisión de esos valores. Yo siempre que hablo con los papás les digo que tienen que apuntar a los niños al deporte, por supuesto al que les apasione y les guste, pero que sea un deporte de equipo y un arte marcial sería la combinación perfecta.

¿Qué mensaje les mandarías a todos esos niños y niñas que te tienen a ti como referente y piensan en ser como tú de mayor?

Bueno, lo primero mandarles un abrazo (jajaja) y que disfruten mucho entrenando, que les apasione y les guste lo que están haciendo, porque la competición llegará y disfrutarán de ella también. Quizás las medallas lleguen o no lleguen, pero el karate, el deporte que practiquen va a ser parte de su vida para siempre. Y donde van a pasar la mayor parte del tiempo será en los entrenamientos, no en la competición. Y es ahí donde tienen que disfrutar. Entrenando y creciendo como personas y como karatekas.

Sandra, muchas gracias por estar con nosotros. Mucha suerte en los juegos. ¡Tu suerte va a ser la nuestra y yo confío en hacerte las fotos mordiendo la medalla de oro!

Muchísimas gracias a ti. Nos vemos en los Juegos.

Nos vemos en Tokio.

Entrevista de José Luis Pérez / Fotografía de José Mercado

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